Las verduras proporcionan
cantidades significativas de fibra, vitaminas y minerales, lo que las convierte
en una buena manera de satisfacer tus necesidades de nutrientes. Ya sea que
comas tus verduras y hortalizas cocidas o crudas, o según el método
de cocción que utilices, tanto las verduras crudas como las cocidas son
nutritivas.
Disponibilidad
de nutrientes
En realidad, cocer aumenta la disponibilidad
de algunos nutrientes, como la vitamina A, el calcio, el hierro y el
antioxidante licopeno. Las paredes celulares de los vegetales se descomponen
durante la cocción, lo que facilita que tu cuerpo absorba estos nutrientes.
Además, algunas verduras, como las espinacas, se reducen de tamaño cuando se
cocinan, por lo que cuando se comen cocidas se obtienen más nutrientes que
si se comiera la misma verdura cruda.
Cocinar las verduras puede destruir algunos de los
nutrientes, especialmente si las cocina en agua. Perderás menos nutrientes si
cueces tus verduras en al vapor en lugar de hornearlas, asarlas, freírlas o
saltearlas.
Aumenta
gradualmente su consumo
El aumento repentino de la cantidad de verduras
cocidas que consumas puede causar problemas digestivos, como gases y
estreñimiento, debido a que tu cuerpo no está acostumbrado a tanta fibra
adicional. Para evitar problemas digestivos, aumenta gradualmente la
cantidad de verduras cocidas que comas cada día para evitar los gases y el
estreñimiento por el aumento repentino de la fibra.
Variedad
de recetas para preparar
Tanto si cueces tú las verduras como si las compras
ya cocidas en el supermercado existe múltiples ideas para
cocinar verduras cocidas que te harán muy fácil la tarea de añadirlas
a tu dieta habitual. Es un producto muy versátil y fácil de utilizar en la
cocina.
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